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Calcificaciones en el hombro: por qué se forman, cómo duelen y cómo desaparecen con ondas de choque

Sientes un pinchazo en el hombro cada vez que levantas el brazo. Al principio lo achacas a una mala postura, a haber dormido mal, a ese gesto raro que hiciste en el gimnasio. Pero el dolor no se va. Y cuando te hacen una radiografía o una ecografía, aparece un diagnóstico que suena peor de lo que parece: tendinitis calcificante del hombro. Los depósitos de calcio en los tendones del manguito rotador son más frecuentes de lo que crees, y la buena noticia es que tienen tratamiento eficaz sin pasar por quirófano.

RESUMEN

Las calcificaciones en el hombro (tendinitis calcificante) son depósitos de calcio en los tendones del manguito rotador que causan dolor intenso y limitación de movilidad. Afectan principalmente a personas entre 30 y 50 años. El tratamiento con ondas de choque focales ha demostrado ser el método conservador más eficaz para fragmentar las calcificaciones y facilitar su reabsorción, con tasas de éxito superiores al 70%. En ADH Clínica en Oleiros contamos con tecnología de ondas de choque focales y un equipo especializado en patología de hombro.

En ADH Clínica en Oleiros tratamos la tendinitis calcificante del hombro como una de nuestras patologías de referencia. La combinación de fisioterapia manual, ejercicio terapéutico y ondas de choque focales nos permite ofrecer resultados consistentes sin recurrir a la cirugía en la gran mayoría de los casos.


Qué son las calcificaciones en el hombro y por qué se forman

La tendinitis calcificante es una patología en la que se depositan cristales de hidroxiapatita de calcio dentro de los tendones del manguito rotador, más frecuentemente en el tendón del supraespinoso. No se trata de una lesión traumática ni de un proceso degenerativo: es un fenómeno metabólico activo que pasa por diferentes fases.

Las causas exactas no están del todo claras, pero se sabe que hay factores que predisponen a su aparición: la edad (es más frecuente entre los 30 y los 50 años), el sexo (más prevalente en mujeres), las alteraciones hormonales, y posiblemente la hipovascularización local del tendón —una zona del supraespinoso conocida como «zona crítica» que tiene menor aporte sanguíneo.

Lo importante es entender que las calcificaciones no son hueso, ni artrosis, ni desgaste irreversible. Son depósitos de calcio que el cuerpo puede reabsorber, especialmente si le damos las condiciones adecuadas.


Las fases de la tendinitis calcificante: de la formación a la reabsorción

La tendinitis calcificante pasa por tres fases bien definidas, y entenderlas es clave para elegir el tratamiento adecuado en cada momento:

Fase de formación (pre-calcificación)

Las células del tendón sufren una transformación metaplásica que favorece el depósito de calcio. En esta fase puede haber molestias leves o incluso ser asintomática. La calcificación va creciendo progresivamente.

Fase de reposo (calcificación formativa)

El depósito de calcio está formado y estable. Es una masa densa, bien delimitada en las pruebas de imagen. Puede causar dolor mecánico por el efecto de masa dentro del tendón o por conflicto con el acromion durante los movimientos del brazo.

Fase de reabsorción

El cuerpo inicia un proceso inflamatorio activo para disolver la calcificación. Paradójicamente, esta es la fase más dolorosa: el calcio se vuelve pastoso, aumenta el volumen local y la inflamación causa un dolor intenso, a menudo nocturno e incapacitante. Pero también es la fase que indica que el cuerpo está resolviendo el problema.


Síntomas de las calcificaciones en el hombro

Los síntomas varían según la fase y el tamaño de la calcificación, pero los más habituales son:

Dolor al elevar el brazo: especialmente entre los 60° y 120° de elevación (el llamado «arco doloroso»). Es el síntoma más común en la fase de reposo, donde la calcificación choca con el acromion durante el movimiento.

Dolor nocturno: muy frecuente en la fase de reabsorción. Muchos pacientes refieren no poder dormir sobre el hombro afectado y despertarse con dolor intenso.

Limitación de movilidad: tanto por dolor como por la propia inflamación del tendón. Puede dificultar actividades cotidianas como peinarse, abrocharse el sujetador o alcanzar objetos en alto.

Crisis aguda de dolor: en algunos pacientes, la fase de reabsorción se presenta de forma brusca con un dolor extremadamente intenso, inflamación visible y rigidez. Puede confundirse con una artritis séptica o una fractura si no se conoce el diagnóstico previo.


Diagnóstico: cómo se detectan las calcificaciones

El diagnóstico de la tendinitis calcificante es relativamente sencillo con las pruebas de imagen adecuadas:

Radiografía: es la prueba más directa. Las calcificaciones son visibles como manchas blancas en la zona del tendón. Permite valorar el tamaño y la densidad del depósito.

Ecografía musculoesquelética: permite ver la calcificación en tiempo real, valorar su consistencia (sólida, pastosa o líquida) y evaluar el estado del tendón y de las estructuras circundantes. En ADH Clínica realizamos ecografía musculoesquelética como parte del diagnóstico y del seguimiento del tratamiento.

Resonancia magnética: no suele ser la primera opción para calcificaciones, pero es útil si se sospecha patología asociada en el manguito rotador (roturas parciales, tendinopatía degenerativa).


Tratamiento de las calcificaciones en el hombro: ondas de choque como primera opción

El tratamiento conservador es la primera línea de actuación en la tendinitis calcificante, y dentro de las opciones disponibles, las ondas de choque focales han demostrado ser la herramienta más eficaz para acelerar la reabsorción de las calcificaciones y aliviar el dolor.

¿Por qué ondas de choque focales y no radiales?

Las ondas de choque focales concentran la energía en un punto preciso —la calcificación— con una profundidad controlable. Esto permite trabajar directamente sobre el depósito de calcio sin afectar los tejidos circundantes. Las ondas radiales, en cambio, dispersan la energía en superficie y son menos eficaces para calcificaciones profundas o de gran tamaño.

En ADH Clínica utilizamos ondas de choque focales guiadas por ecografía, lo que nos permite localizar la calcificación con precisión milimétrica y dirigir el tratamiento exactamente donde se necesita. Puedes conocer más sobre nuestro servicio de ondas de choque en Oleiros.

¿Cuántas sesiones se necesitan?

El protocolo habitual es de 3 a 5 sesiones, con intervalos de 1 a 2 semanas entre cada sesión. La respuesta depende del tamaño y la fase de la calcificación: las calcificaciones en fase pastosa o de reabsorción responden más rápidamente que las de fase formativa densa.

Fisioterapia complementaria

Las ondas de choque no actúan solas. El tratamiento completo incluye fisioterapia manual para recuperar la movilidad articular, ejercicio terapéutico para fortalecer el manguito rotador y reequilibrar la biomecánica del hombro, y educación al paciente sobre posiciones y movimientos a evitar durante la fase aguda.


¿Cuándo se necesita cirugía?

La cirugía (artroscopia para extracción de la calcificación) se reserva para los casos que no responden al tratamiento conservador tras un período razonable —generalmente 6 a 12 meses— y que presentan dolor persistente y limitación funcional significativa. En nuestra experiencia, la gran mayoría de los pacientes con tendinitis calcificante responden bien al tratamiento con ondas de choque y fisioterapia, y no necesitan intervención quirúrgica.


Preguntas frecuentes sobre calcificaciones en el hombro

¿Las calcificaciones desaparecen solas?

Pueden hacerlo. La tendinitis calcificante es un proceso autolimitado que, en algunos casos, se resuelve espontáneamente cuando el cuerpo entra en fase de reabsorción. Sin embargo, este proceso puede tardar meses o años, y mientras tanto el dolor puede ser invalidante. Las ondas de choque aceleran significativamente la reabsorción.

¿Tiene que ver con el calcio de la dieta?

No. Las calcificaciones tendinosas no están relacionadas con el consumo de calcio en la dieta ni con los niveles de calcio en sangre. No es necesario reducir la ingesta de lácteos ni de suplementos de calcio.

¿El tratamiento con ondas de choque duele?

Las ondas de choque focales generan una sensación de percusión profunda que puede ser incómoda, especialmente sobre la calcificación. Sin embargo, la intensidad se ajusta progresivamente y la sesión dura entre 5 y 10 minutos. La mayoría de los pacientes toleran bien el tratamiento.

¿Puedo seguir haciendo ejercicio durante el tratamiento?

Depende de la fase y del nivel de dolor. En general, se recomienda evitar movimientos por encima de la cabeza y cargas pesadas con el brazo afectado durante las primeras semanas de tratamiento. El fisioterapeuta te indicará qué ejercicios puedes hacer y cuáles debes evitar temporalmente.


Tratamiento de calcificaciones en el hombro en Oleiros

En ADH Clínica en Oleiros somos especialistas en patología de hombro. Contamos con ecógrafo de alta resolución para el diagnóstico preciso, equipo de ondas de choque focales para el tratamiento directo de las calcificaciones, y un equipo de fisioterapeutas con experiencia en rehabilitación del manguito rotador. Si tienes una calcificación en el hombro y el dolor no te deja vivir, podemos ayudarte.

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