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Suelo pélvico femenino y sistema inductivo: qué es, para quién funciona y qué dice la evidencia

Guía completa
11 min de lectura

Lo esencial

El sistema inductivo genera un campo electromagnético de alta intensidad que provoca contracciones profundas del suelo pélvico sin necesidad de desvestirse ni de introducir nada. Un meta-análisis de 17 estudios y 1.389 pacientes confirma que mejora los síntomas de incontinencia y la calidad de vida.

Con un matiz importante: no aumentó de forma significativa la fuerza del suelo pélvico medida de forma aislada. Es un acelerador del tratamiento, no un sustituto del ejercicio.

En la unidad de suelo pélvico de nuestra clínica en Santa Cruz de Oleiros escuchamos casi a diario la misma frase: «llevo años haciendo Kegels y no noto nada». A veces el problema es la constancia. Muchas otras veces el problema es que la paciente no consigue localizar ni activar correctamente la musculatura, y entonces cada repetición refuerza un patrón equivocado —apnea, empuje hacia abajo, contracción de glúteo en lugar de periné—.

El sistema inductivo entra justo ahí. No es magia ni un atajo para no hacer nada: es una herramienta que consigue una contracción que la paciente todavía no sabe producir por sí misma, y que nos abre una ventana para enseñarle a hacerlo. En esta guía te explico qué es, qué evidencia real lo respalda, para quién funciona y —igual de importante— para quién no.

¿Qué es exactamente el sistema inductivo y qué hace en el suelo pélvico?

Es un equipo que emite un campo electromagnético de alta intensidad, de hasta 2,5 Tesla, que despolariza las motoneuronas del suelo pélvico y provoca contracciones musculares involuntarias, profundas y repetidas, sin contacto directo con el tejido.

La diferencia con la electroestimulación clásica es relevante. La corriente eléctrica necesita atravesar la piel y las mucosas, lo que obliga a usar sondas intracavitarias y genera esa sensación de picor u hormigueo que muchas pacientes toleran mal. El campo magnético, en cambio, atraviesa la ropa y los tejidos sin resistencia y alcanza en profundidad al elevador del ano y al esfínter uretral externo. La paciente permanece sentada y completamente vestida.

En términos prácticos, una sesión concentra un volumen de contracciones que sería imposible reproducir de forma voluntaria en el mismo tiempo. Ese es el argumento comercial que más se repite, y conviene ponerlo en contexto: lo interesante no es el número, sino que se alcanzan intensidades de contracción que una paciente con un suelo pélvico débil o con mala propiocepción no puede generar por su cuenta.

En ADH Clinic el equipo forma parte del bloque de alta potencia que puedes ver en nuestra página de tecnología, junto al resto de sistemas de la clínica de Oleiros.

¿Para qué tipo de incontinencia funciona mejor?

Funciona mejor en la incontinencia urinaria de esfuerzo leve y moderada: esas pérdidas que aparecen al toser, estornudar, reír, saltar o levantar peso. También hay resultados favorables en incontinencia mixta y en urgencia, aunque la evidencia es menos consistente.

Los perfiles que más se benefician en nuestra consulta son bastante reconocibles:

  • Posparto pasada la cuarentena, cuando persiste la debilidad y cuesta reconectar con la zona.
  • Perimenopausia y menopausia, donde la caída de estrógenos adelgaza el tejido y reduce la presión de cierre uretral.
  • Mujeres deportistas —corredoras, jugadoras de pádel, CrossFit— con pérdidas asociadas al impacto pese a tener buena musculatura general.
  • Pacientes que no toleran el abordaje intracavitario, por dolor, por historia de trauma o simplemente por rechazo personal. Este grupo es más numeroso de lo que se admite en voz alta.
  • Mujeres con dificultad de propiocepción, que tras varias sesiones de reeducación siguen sin identificar la contracción.

Si además hay prolapso, dolor pélvico crónico o hipertonía —un suelo pélvico demasiado tenso, no débil—, el planteamiento cambia por completo. En un suelo pélvico hipertónico, añadir contracciones puede empeorar los síntomas. Por eso ninguna paciente entra en el equipo sin una valoración previa.

¿Qué dice la evidencia científica de verdad?

Dice que funciona para síntomas y calidad de vida, con tamaños de efecto moderados, pero que la certeza de la evidencia todavía es baja y que los resultados no son uniformes en todas las variables.

El trabajo más sólido hasta la fecha es una revisión sistemática con meta-análisis sobre estimulación magnética en incontinencia urinaria de esfuerzo femenina que reunió 17 estudios y 1.389 pacientes. Los resultados mostraron mejoras significativas en los síntomas de incontinencia, en la calidad de vida, en el pad test de una hora, en la presión máxima de cierre uretral y en el potencial de contracción de fibras rápidas del suelo pélvico. Consultar el meta-análisis (DOI).

Ahora la parte que casi nunca aparece en los folletos: en ese mismo análisis no hubo diferencia estadísticamente significativa en el pad test de 24 horas ni en la fuerza del suelo pélvico frente al grupo control. Es decir, la paciente mejora y lo nota, pero no está demostrado que el músculo se vuelva medible-mente más fuerte solo con el campo magnético.

Una segunda revisión sistemática con meta-análisis sobre estimulación magnética extracorpórea en disfunción del suelo pélvico apunta en la misma dirección: beneficio real, especialmente en pacientes poco adherentes al ejercicio. Ver el estudio (Neurourology and Urodynamics, 2025). Y una revisión más reciente sobre estimulación magnética en silla concluye que hay mejoras clínicamente relevantes en síntomas urinarios y función sexual, pero califica expresamente la certeza como baja a muy baja por el tamaño reducido de las muestras y la heterogeneidad de los diseños.

Variable evaluadaResultado
Síntomas de incontinenciaMejora significativa
Calidad de vidaMejora significativa
Pad test 1 horaMejora significativa
Presión máxima de cierre uretralMejora significativa
Pad test 24 horasSin diferencia significativa
Fuerza del suelo pélvicoSin diferencia significativa

¿Sustituye a los ejercicios de suelo pélvico?

No. Ninguna guía clínica lo plantea como sustituto. El entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico sigue siendo el tratamiento conservador de primera línea para la incontinencia de esfuerzo, y el sistema inductivo se añade a él.

La lectura correcta de la evidencia es esta: el campo magnético produce la contracción, pero el aprendizaje motor —saber cuándo, cuánto y en qué contexto activar el periné— solo se consigue entrenando. Una paciente que hace doce sesiones y después no incorpora nada a su vida cotidiana vuelve a su punto de partida en unos meses.

Por eso en nuestra unidad de suelo pélvico femenino el equipo nunca va solo. Se combina con reeducación manual, con trabajo respiratorio y de presiones abdominales, y con progresión al gesto que provoca la pérdida. En muchas pacientes el puente natural hacia esa fase es el pilates clínico orientado a suelo pélvico que impartimos en Oleiros.

Si quieres entender primero qué te está pasando, tenemos un artículo previo donde repasamos las disfunciones de suelo pélvico más frecuentes y cómo se diferencian entre sí. Es una buena lectura antes de la primera consulta.

¿Cómo es una sesión en ADH Clinic?

La paciente se sienta vestida sobre el aplicador durante unos 25-30 minutos. No hay agujas, ni sondas, ni gel, ni necesidad de desvestirse. Se percibe una vibración profunda y rítmica que no resulta dolorosa.

Antes de la primera sesión hacemos siempre una valoración completa: historia clínica, cribado de banderas rojas, exploración del suelo pélvico y del complejo abdomino-lumbo-pélvico, y una idea clara de qué tipo de incontinencia tenemos delante. Sin ese paso no sabemos si estamos ante debilidad, ante hipertonía o ante un problema de coordinación, y el tratamiento sería distinto en cada caso.

Durante la sesión ajustamos la intensidad de forma progresiva. Las primeras sesiones se trabajan por debajo del umbral máximo para que el tejido se adapte, y a partir de ahí se sube según tolerancia. Muchas pacientes aprovechan el rato para leer o responder mensajes; es un tratamiento cómodo, y eso importa para la adherencia.

Al terminar no hay tiempo de recuperación: se sale y se hace vida normal. Es habitual notar cierta fatiga en la zona el primer o segundo día, similar a unas agujetas suaves, y desaparece sola.

¿Cuántas sesiones necesito y cuándo se notan los resultados?

El protocolo habitual es de 6 a 12 sesiones, con dos sesiones semanales separadas al menos 48 horas. La mayoría de las pacientes empieza a percibir cambios entre la cuarta y la sexta sesión.

Los estudios disponibles utilizan esquemas muy parecidos: seis sesiones repartidas en cuatro o cinco semanas en unos protocolos, sesiones semanales durante seis semanas en otros. No existe todavía un consenso firme sobre la dosis óptima, y esa es una limitación honesta del campo.

Sobre el mantenimiento tampoco hay datos sólidos a largo plazo. Nuestra postura en la clínica es prudente: revisión a los tres y a los seis meses, y refuerzo solo si los síntomas reaparecen. Lo que sí sabemos es que la paciente que mantiene su rutina de ejercicio conserva mucho mejor el resultado.

¿Quién no es candidata al sistema inductivo?

Hay contraindicaciones absolutas que descartan el tratamiento por completo. Es la parte de la conversación que hacemos siempre antes de programar la primera sesión.

Contraindicaciones absolutasRequieren valoración individual
Marcapasos o desfibrilador implantadoDIU de cobre
Implantes electrónicos o bombas de infusiónMenstruación activa
Embarazo o sospecha de embarazoPrótesis metálicas de cadera
Neoplasia activa en la zona pélvicaSuelo pélvico hipertónico
Epilepsia no controladaProlapso de grado avanzado

Si estás en tratamiento oncológico o en seguimiento tras un cáncer ginecológico o de mama, la valoración la hacemos de forma coordinada y con criterios específicos dentro de nuestra unidad de rehabilitación oncológica.

¿Qué resultados puedo esperar de forma realista?

Lo razonable es esperar una reducción clara de las pérdidas y una mejora notable en la calidad de vida, no una desaparición garantizada del problema. Cuanto más leve sea la incontinencia y más precoz el tratamiento, mejor es el pronóstico.

Te lo traduzco con casos reales de la consulta, anonimizados. Una paciente de Perillo, 42 años, dos partos vaginales, pérdidas al correr y al toser: tras diez sesiones combinadas con reeducación pasó de usar compresa diaria a no usar ninguna salvo en entrenamientos largos. Una paciente de Sada, 58 años, menopáusica, con pérdidas de esfuerzo de años de evolución: mejoría del 60 % aproximado en el diario miccional, pero sin resolución completa; en su caso el planteamiento pasó a ser de control, no de curación.

Ese matiz es el que más agradecen las pacientes. Prometer continencia total con una máquina es fácil de vender y difícil de sostener. La incontinencia de esfuerzo es multifactorial —hay tejido, hormonas, presiones, hábitos y a veces cirugía de por medio— y ninguna tecnología resuelve todas esas variables a la vez.

¿Merece la pena si vivo fuera de Oleiros?

Sí, siempre que puedas mantener la frecuencia de dos sesiones semanales durante el ciclo de tratamiento. La mayoría de nuestras pacientes llegan desde A Coruña ciudad, Perillo, Sada, Cambre y Betanzos, con desplazamientos de menos de veinte minutos.

Si el desplazamiento te complica la adherencia, es preferible plantear un programa domiciliario bien pautado y supervisado a distancia antes que empezar un ciclo que vas a interrumpir a la mitad. Un tratamiento incompleto no da resultados intermedios: normalmente no da resultados.

Preguntas frecuentes

¿Duele el tratamiento con sistema inductivo?

No. Se percibe una vibración profunda y contracciones rítmicas que pueden resultar extrañas al principio, pero no dolorosas. La intensidad se ajusta a tu tolerancia en todo momento.

¿Tengo que desvestirme?

No. El campo magnético atraviesa la ropa. Permaneces sentada y vestida durante toda la sesión, sin sondas ni contacto directo.

¿Puedo hacerlo si llevo un DIU?

Con DIU hormonal de plástico no suele haber problema. Con DIU de cobre valoramos cada caso de forma individual antes de decidir. Coméntalo siempre en la primera consulta.

¿Sirve también para el prolapso?

Puede ayudar en prolapsos leves como parte de un programa más amplio, pero no corrige el descenso de los órganos. En grados avanzados la indicación es otra y requiere valoración ginecológica.

¿Cuánto duran los resultados?

No hay datos sólidos a largo plazo. En nuestra experiencia el resultado se mantiene bien cuando la paciente conserva una rutina de ejercicio de suelo pélvico; sin ella, tiende a perderse en unos meses.

¿Puedo empezar justo después del parto?

Conviene esperar a que finalice el puerperio y a que te haya valorado tu matrona o ginecólogo. A partir de ahí, la primera revisión de suelo pélvico marca el momento adecuado para empezar.

¿Es lo mismo que la electroestimulación de toda la vida?

No. La electroestimulación usa corriente eléctrica y suele requerir sonda intracavitaria. El sistema inductivo usa un campo electromagnético que llega en profundidad sin contacto ni sonda.

¿Y si mi problema es urgencia y no pérdidas por esfuerzo?

También hay resultados favorables en urgencia y en incontinencia mixta, aunque la evidencia es menos consistente. La valoración inicial determina si eres buena candidata.

Unidad de suelo pélvico femenino

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Una valoración completa nos dice si tu suelo pélvico está débil, tenso o descoordinado. De esa respuesta depende todo lo demás.

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Leila

Suelo pélvico y fisioterapia oncológica · ADH Clinic

Dirige la unidad de suelo pélvico femenino de la clínica en Santa Cruz de Oleiros, con pacientes de A Coruña, Perillo, Sada y toda la comarca.

Este contenido es divulgativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Cada caso requiere diagnóstico individualizado.


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