Hay muchas personas mayores de 60 años que llegan a la clínica diciendo algo muy parecido:

“Yo antes hacía de todo… ahora ya no”,
“me levanto rígido”,
“me duele la rodilla, pero ya me acostumbré”.

Y casi siempre añaden la misma frase al final:
“Será cosa de la edad”.

En la Clínica ADH de Fisioterapia en Oleiros llevamos años trabajando con personas mayores, y si hay algo que repetimos mucho es esto: cumplir años no debería significar dejar de moverse ni vivir con dolor constante. El cuerpo cambia, sí, pero también responde muy bien cuando se le cuida y se le guía correctamente.

La artrosis no aparece de un día para otro

La artrosis es un proceso lento. No empieza con un dolor fuerte, sino con pequeñas señales:

  • Rigidez al levantarse por la mañana
  • Molestias al caminar más de la cuenta
  • Dolor después de estar sentado un rato
  • Pérdida de fuerza sin darse cuenta

Muchas personas conviven con estos síntomas durante años sin pedir ayuda, adaptándose poco a poco: caminan menos, evitan escaleras, dejan de salir tanto.

El problema es que adaptarse no siempre significa mejorar. A veces significa ir perdiendo movilidad poco a poco.

“Me duele, pero aguanto” no debería ser la norma

Una frase que escuchamos mucho es:
“Mientras pueda aguantar, no voy”.

Pero el dolor no solo afecta a la articulación. Afecta al ánimo, al descanso y a la confianza en uno mismo. Cuando moverse empieza a dar miedo, el cuerpo se vuelve más rígido y el círculo se repite.

La fisioterapia para la artrosis no busca hacer milagros. Busca algo mucho más importante: que la persona pueda moverse mejor, con menos dolor y más seguridad.

Fisioterapia para mayores: escuchar antes de tratar

En la Clínica ADH de Oleiros, cuando tratamos a una persona mayor con artrosis, lo primero que hacemos es escuchar. No solo dónde duele, sino:

  • Qué actividades ha dejado de hacer
  • Qué movimientos le dan miedo
  • Cómo es su día a día
  • Qué le gustaría volver a hacer

Hay quien quiere volver a pasear, quien quiere levantarse del sofá sin ayuda y quien solo quiere dormir sin dolor. Todos esos objetivos son válidos.

No hay dos artrosis iguales

Aunque dos personas tengan artrosis de rodilla, sus cuerpos y sus necesidades pueden ser completamente distintas. Por eso no usamos tratamientos iguales para todos.

Valoramos:

  • La movilidad real de la articulación
  • La fuerza muscular
  • El equilibrio
  • La forma de caminar
  • El nivel de actividad

A partir de ahí, planteamos un tratamiento realista y adaptado, sin forzar y sin generar miedo.

El movimiento como parte de la solución

Muchas personas mayores creen que moverse empeora la artrosis. En realidad, lo que empeora la artrosis es dejar de moverse.

El movimiento adecuado:

  • Nutre la articulación
  • Reduce la rigidez
  • Mejora la fuerza
  • Da estabilidad
  • Aumenta la confianza

En fisioterapia no se trata de “hacer ejercicio porque sí”, sino de moverse con sentido y acompañamiento.

Ejercicio terapéutico adaptado a cada persona

El ejercicio que utilizamos en ADH es:

  • Suave
  • Progresivo
  • Seguro
  • Adaptado a la edad y condición física

A veces empieza con movimientos muy pequeños, incluso sentados. Y poco a poco, según la persona gana confianza, se avanza.

Muchas personas nos dicen:
“Pensé que no iba a poder hacerlo”.

Y ese momento, cuando se dan cuenta de que sí pueden, es una parte muy importante del tratamiento.

Terapia manual y alivio del dolor

Además del ejercicio, utilizamos terapia manual para:

  • Reducir la tensión
  • Mejorar la movilidad
  • Aliviar el dolor
  • Dar sensación de bienestar

El contacto humano, hecho con calma y respeto, también forma parte de la recuperación.

Mejorar la movilidad es mejorar la vida diaria

Cuando una persona mayor mejora su movilidad, no solo mejora su cuerpo. Mejora su día a día:

  • Camina con más seguridad
  • Se levanta con menos esfuerzo
  • Se mueve con menos miedo
  • Gana autonomía

Y esto tiene un impacto enorme en el ánimo y en la autoestima.

La fisioterapia también cuida la confianza

Muchas personas mayores llegan inseguras. Han tenido alguna caída, algún susto o simplemente sienten que su cuerpo ya no responde igual.

La fisioterapia no solo trabaja músculos y articulaciones. Trabaja la confianza. Cada pequeño avance cuenta.

Para las familias: acompañar sin miedo

Sabemos que muchas veces son los hijos o familiares quienes buscan ayuda. La fisioterapia también sirve para:

  • Tranquilizar a la familia
  • Explicar qué es normal y qué no
  • Acompañar el proceso con seguridad

Cuando la familia entiende el proceso, todo es más fácil.

Fisioterapia para artrosis en Oleiros: cercanía y experiencia

En la Clínica ADH de Fisioterapia en Oleiros trabajamos con personas mayores desde la experiencia y el respeto. Aquí no hay prisas, ni tratamientos estándar, ni promesas imposibles.

Hay:

  • Escucha
  • Paciencia
  • Profesionalidad
  • Acompañamiento

Nunca es tarde para empezar

Aunque lleves años con dolor, aunque pienses que “ya no merece la pena”, siempre se puede mejorar algo. A veces es menos dolor, a veces más seguridad, a veces simplemente volver a confiar en el cuerpo.

Si tú o alguien cercano necesita fisioterapia para la artrosis y mejora de la movilidad en Oleiros, en la Clínica ADH estaremos encantados de ayudar.

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